PUBLICADO HOY EN EL DIARIO 5 DIAS


Victor Raúl Benitez Gónzalez
Director Diario 5/días.

Por insistencia de nuestro director, el Dr. Benjamín Fernández Bogado, me dispuse a escribir unas líneas sobre lo que Nassim N. Taleb llama la falacia narrativa en su best seller “La Lógica del Cisne Negro”. Me dijo el director: nuestro diario debe ser un cazador de fantasmas. Es decir, las falacias narrativas que están destruyendo nuestro país. Para motivarme, Benjamín como buen profesor, me contó una historia bien folclórica.

En ella, un personaje del interior, amigo del profesor, siempre le relataba sobre la existencia de un fantasma (“pora”) que merodeaba su casa. Al pasar los años, en un reencuentro postergado, ante la pregunta de cómo andaba el “pora”, el amigo campesino le responde que ya no había fantasma: “al llegar el alumbrado de la ANDE, dijo, el tipo desapareció”.

Es decir, la luz del conocimiento, deshizo a las tinieblas de la ignorancia. El mito del “pora” quedó eliminado. Benjamín tiene la ventaja de salir permanentemente del país a deshacerse de sus poras (en esta semana viaja a NY y Boston, dice él, a reencontrarse con sus compañeros de facultad y a dar aulas en su antigua escuela, con un poco de paseo -nosotros decimos, de paseo, en primer lugar, a divertirse con sus colegas de aula y a dar clases en Harvard en último lugar). Los que nos quedamos en el Paraguay, tendremos que esperar el alumbrado.

LOS CAZAFANTASMAS

Sin embargo, algo está cambiando. Para ayudarnos a cazar a nuestros fantasmas, aparecieron cazadores de clase mundial con experiencia globalizada. Hasta hace poco, para escucharlos en vivo, y conocerlos, debíamos viajar al extranjero. Primero vino, Jeffrey Sachs, trajo sus argumentos en relación al pésimo negocio que se hizo con Itaipú, y nos mostró planillas en donde la deuda binacional estaría totalmente pagada.

Luego apareció Michael Porter, preocupado por los ricos, amenazados por los pobres, nos habló del imperativo social y trajo sus planillas para calcular el índice de progreso social, prescindiendo de elementos puramente economicistas. La semana anterior estuvo Bernardo Kliksberg, economista argentino, experto en combate a la pobreza, economía inclusiva y cooperativismo. Respetuoso, Cartes lo recibió e invitó a ser su asesor; algunos dirán; quizá, ante la osadía de presentarse ante un presidente multimillonario, para contarle, cómo se hace para salirse definitivamente de la pobreza.

Ahora se viene Jack Welch, ex presidente de la GE quien viene a contarnos nuevas historias y a cobrarse sus jugosos honorarios, luego Ringo Starr (perdón, este viene a divertirnos)… y así por delante. Todos son bienvenidos. La ayuda será invalorable. Pero, para aprovechar al máximo a los que vengan, y lo que podríamos aprender en el exterior, tenemos que hacer una lista de los mitos que queremos deshacer. A ver.

LOS MITOS Y FANTASMAS DEL PARAGUAY

Para no dejarme con todo el trabajo, le pregunté a Benjamín cuáles eran los fantasmas que él consideraba como los más argeles o peligrosos. Y me respondió:

El mito del control de la cosa pública: como ejemplo, la Contraloría de la República: nadie se deja controlar por ella. Con acciones de inconstitucionalidad las principales instituciones del sector público eluden el accountability, es decir, rendir cuenta de lo que hacen y de lo que tienen. Los diputados dan el ejemplo, y se esconden del alumbrado.
El mito de la defensoría pública: el defensor del pueblo hace 8 años que tiene mandato vencido.

El mito de la justicia: ídem para los ministros de la Corte, se esconden del alumbrado y algunos ya tienen mandato vencido, deben ser enjuiciados políticamente para ser cazados.

El mito del país pobre que no tiene recursos: desde 2008 fueron contratados más de 88 mil funcionarios públicos, la mayoría clientes políticos de los gobernantes de turno. El MSP tiene N veces más funcionarios administrativos antes que profesionales de la salud. Los gastos corrientes consumen la mayor parte de los presupuestos.

En otro ámbito, financiando el desarrollo (de Suiza, en el BIS) nuestras RMI que suman más de US$ 5.000 millones, ganan nada de rendimiento evitándose embargos, con un costo de oportunidad que supera con creces el monto de las deudas discutidas.

El problema es que se tiene mucha plata rindiendo poco en puntos frios y pocos recursos que podrían rendir mucho en los puntos calientes. Habiendo instituciones sobrefondeadas y otras subfondeadas, la solución es simple: hay que regatear recursos de donde rinden poco y llevarlos hacia donde tendrán un rendimiento desproporcional. Sólo un país rico pudo aguantar décadas de la trilogía gobierno, partido y FFAA.

AGREGANDO OTROS MITOS Y EXTENDIENDO EL ANÁLISIS

Por mi parte, apoyando la idea de Benjamín, creo que la misericordia del profesor es exagerada. Veamos otros mitos a los cuales les falta el alumbrado.

El mito de la educación superior universitaria: todavía no estamos logrando la alfabetización plena de nuestros niños, algo que otros países lo hicieron hace más de 100 años, y queremos que todos tengan educación universitaria.

Las universidades privadas de pésima calidad, están destruyendo a la República. El foco debe ser que todos los niños lean por lo menos 2 libros por semana y sepan escribir 10 páginas cada día.

En cuanto a educación básica, se crea el mito de la universidad pública abierta, a la cual en realidad, sólo ingresan los alumnos provenientes de los mejores colegios por lo general privados, los más caros, los más preparados, cuyos padres pueden pagar cursillos de ingreso con altas mensualidades (ejemplo, medicina). Mientras tanto, la mayoría de los padres, que tienen una escolaridad tan baja, no pueden evaluar por cuenta propia la calidad de lo que reciben sus hijos en las escuelas públicas, y culpan a sus propios hijos por el fracaso de todo el sistema.

Los profesores mediocres, entretanto, hacen huelgas para pedir más recursos, disfrutando de un imaginario colectivo que les otorga un aura, en este caso inmerecido, de aquellos que sabiendo más que uno, usan esa sabiduría para su bien, y no para el de nuestros hijos.

El mito de que crecemos 13%: tema ya desarrollado en artículo anterior. De nada sirve este crecimiento concentrado en manos de pocos sin efecto derrame. La economía paraguaya tiene un grave problema de demanda insuficiente.

La gente está gastando poco. Mientras tanto, el Estado, con el nuevo rumbo, producto del robo del viejo, ya tiene comprometido el 90% de lo presupuestado en el 2013. Por lo tanto, este será un año perdido, para el sector público. Y para el privado, a nivel micro, ni con Black Friday, las ventas han despegado.

EL GRAN MITO DE LOS MITOS

Un fantasma que me acosa permanentemente es que cada vez que hay problemas o riesgo de corrupción o de calidad en la gestión de lo público, surge el mito de que la legislación (si es nueva mejor) será un buen sustituto al consenso, al autogobierno, a los controles y a la integridad. Ejemplos son los nuevos proyectos de ley para impulsar las obras públicas, de alianzas públicoprivadas.

Todos plausibles pero de por sí, por arte de magia, no solucionarán todos los problemas. A juzgar por las alianzas públicoprivadas, hechas en privado, en sigilo anteriormente, no tenemos buenos pronósticos. El propio Cartes acusó hace poco a algunos empresarios que en alianzas con el sector público, fueron cómplices de la corrupción.

La solución nos la trajo otro cazafantasmas, el expresidente Uribe de Colombia, quien dice que las licitaciones de obras públicas deben ser adjudicadas en audiencias públicas. Audacia ejemplar: claro, él no sabe que el Presidente de Diputados no quiere que ni las planillas de salarios de sus funcionarios alcancen la luz pública.

Analizando los nuevos proyectos de leyes impulsoras del gasto público en inversiones, existen puntos positivos y puntos que deben ser reanalizados para evitar agujeros de corrupción. Ejemplo: el proyecto de ley que modifica y amplía la ley 1302/98, “que establece modalidades y condiciones especiales y complementarias a la 1045/83 que establece el régimen de obras públicas”. Ahora, a la 1302/98 se la quiere ampliar y modificar. Pero, oh confusión, nadie parece que previó que la 1045 está derogada por otra ley, la 1533/2000 que establece el régimen de obras públicas. Es decir, el proyecto de ley “que modifica y amplía la ley 1302/98 que establece modalidades y condiciones especiales y complementarias a la ley 1045/83 que establece el régimen de obras públicas”, está confuso.

Para que quede claro: el MOPC actualmente está utilizando la ley 1533/00 que establece el régimen de obras públicas, el cual en su artículo 55 deroga a la ley 1045/83 y para el proceso licitatorio y contractual, se rige por la ley 2051/03 de contrataciones públicas. Ojo, falta alumbrado público en estos proyectos.

La 1302/98, lo que pretendía hacer es, que se creen contratos de riesgos y obligaciones en forma compartida ( joint ventures), para hacer un listado de obras públicas, que se aprobarían de una sola vez, quizá para evitar múltiples peajes en el Congreso.

Y se autorizaba a todas las entidades previsionales oficiales del país (tipo IPS) a financiar estas obras ya sea a empresas nacionales e internacionales y que tienen garantía soberana del Estado paraguayo una vez que se hayan firmado los contratos. Luego, en cualquiera de estas obras si hay un oferente, sin saber si es prioritario o no, el proyecto corre, ese es un agravante. Go. Otro tema: con el proyecto de ley nuevo, se pretende utilizar el (CCR) convenio de pagos y créditos recíprocos de Aladi para otorgar líneas de créditos y compensaciones (originalmente para fomentar el comercio entre los países miembros) entre bancos centrales. Eso significa que podríamos traer empresas argentinas o brasileras o chilenas, a construir en Paraguay y acogerse a los servicios de este convenio, porque abarata los costos de remesas.

En cuanto al proyecto de ley de promoción de la inversión en infraestructura pública, o de alianzas público-privadas, el problema sería que obvia los procedimientos de contrataciones públicas. El otro problema es que una unidad de proyecto es la que define cuál proyecto correrá y cuál no.

Con el dictamen del Ministerio de Hacienda, positivo, basta para que el Poder Ejecutivo apruebe el proyecto. Ya no participa el Parlamento. Una de las objeciones es que se genera un endeudamiento público sólo al arbitrio de la administración contratante sin seguir una estrategia preestablecida.

CONCLUSIÓN

Benjamín está por viajar, me encarga la tarea de ghostbuster y luego él se va. Para peor, antes de partir me asesta un golpe de gracia y me dice: este Estado no va a andar si cada parte del sistema no cumple con su función; hoy, el corazón hace la tarea del hígado, y el riñón no funciona. Hay que matar a los mitos. El cuerpo no funciona de forma armónica. Con tantos fantasmas y disfunciones ya estamos asustados. Sin embargo, nos queda una esperanza, la que nos dejó el amigo del campo. El Paraguay está lleno de poras, los cuales viven en la oscuridad, pero cuando llega la luz, el pora se va.

Como se preguntaba un tal Pablo en la antigüedad: ¿Qué comunión tiene la luz con las tinieblas? Que se venga el alumbrado.

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Acerca de Redaccion central

Escritor, abogado, profesor y periodista
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